Sasto Frame

Workflow

Cómo avanza un marco en el taller

Cada trabajo entra por la puerta con una obra debajo del brazo y sale con su moldura ya lustrada. Estos son los tramos que recorremos entre una cosa y la otra, con lo que suele demorar cada uno y lo que conviene tener en cuenta antes de dejarnos la pieza.

  1. Día 1

    Recepción y medición de la obra

    Tomamos medidas reales del papel, del objeto o del bastidor, no de la foto que llega por mensaje. Ahí se define el ancho del perfil, la profundidad de la caja y si hace falta paspartú. Si la obra viene montada sobre bastidor de lino, medimos también el canto porque el marco tiene que cubrirlo sin apretar la tela.

  2. Días 2 a 4

    Corte, ensamble y secado

    Los ingletes se cortan a 45 grados y se dejan estabilizar antes de encolar: el pino y el cedro se mueven distinto según la humedad del día. Entre corte y armado pasan al menos veinticuatro horas. El ensamble se refuerza con viruta y cola, y la moldura queda en sargentos hasta que la junta cierra del todo.

  3. Días 5 a 7

    Lustre a muñeca y montaje

    El acabado se aplica en capas finas, con intervalo de secado entre cada mano. Apurar ese tiempo se nota en la veta al día siguiente, así que no lo hacemos. Recién cuando la superficie está pareja se corta el paspartú, se monta la obra sobre papel libre de ácido y se cierra el marco por detrás.

  4. Entrega

    Revisión y salida del taller

    Antes de entregar revisamos el bisel contra la luz, el ajuste de las esquinas y que la obra no toque el vidrio. Si es una reparación de moldura antigua, avisamos qué partes se conservaron y cuáles hubo que reemplazar. Coordinamos la visita al taller o el envío según el tamaño de la pieza.

Los plazos son los que solemos manejar en trabajos corrientes. Una caja de sombra para objeto tridimensional o una moldura antigua con faltantes pueden estirarse unos días más, y lo decimos desde el principio para no generar expectativas que después no se sostienen.

Qué entra y qué no en este proceso de trabajo

Antes de arrancar conviene dejar asentado qué consideramos parte del encargo y qué queda fuera. No es burocracia: la mayoría de los malentendidos en un taller de marcos aparecen por supuestos que nadie puso por escrito. Acá van los puntos que suelen generar dudas cuando alguien nos escribe por primera vez.

La visita al taller no es obligatoria

Si la obra está en Buenos Aires, preferimos verla en persona: el papel, el grosor del bastidor y el estado del borde cambian bastante según cómo llega. Pero si vivís lejos o la pieza ya está montada, trabajamos con medidas y fotos tomadas con luz natural, contra una pared clara y con una regla visible en el cuadro. En esos casos pedimos una segunda foto del canto para confirmar el espesor real.

Medidas: las definitivas las toma el taller

Las medidas que nos pasás por mensaje son orientativas. El corte del perfil y la ventana del paspartú se calculan sobre la pieza física, porque un milímetro de diferencia en el borde se nota al montar. Si la obra ya tiene marco y solo se reemplaza la moldura, medimos el conjunto antes de desarmar. No cotizamos sobre planos ni sobre bocetos sin ver la obra.

Maderas: lo que hay en depósito, no lo que promete el catálogo

Trabajamos con pino, cedro y paraíso según disponibilidad real de los proveedores locales. Si pedís un perfil específico y no hay stock, te avisamos antes de comprar y ofrecemos una alternativa con veta similar. No reservamos madera sin seña, y no garantizamos que dos encargos separados por meses tengan exactamente el mismo tono: la madera cambia con el secado y con el lote.

Tiempos de secado y acabado

El lustre a muñeca necesita intervalos que dependen de la temperatura y la humedad del taller, no de un calendario fijo. En invierno una mano puede tardar el doble que en verano. Eso significa que la fecha de entrega es una estimación y se confirma una vez que la última capa está seca al tacto y al olfato. Apurar el secado arruina la veta y no lo hacemos, ni siquiera si hay una muestra o una inauguración en el medio.

Restauración: hasta dónde llegamos

Reparamos molduras antiguas con injertos de madera y reconstrucción de esquinas, pero no intervenimos piezas con dorado a la hoja deteriorado ni marcos con valor de colección sin autorización del propietario. Tampoco hacemos falsificaciones ni copias exactas de marcos firmados. Si el trabajo excede lo que podemos hacer con criterio, lo decimos y derivamos.

Cualquiera de estos puntos se puede conversar antes de empezar. Si algo no queda claro, mejor preguntarlo por info@sastoframe.com o llamar al +54 9 11 6566 0151 y lo resolvemos en el momento.

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